domingo, 6 de marzo de 2016

¡HIJO'E TIGRE!

Un muchachito chicuelo
-diez o doce años, no más-
por gauchito y por capaz
va a visitar a su agüelo;
ensiya, de zaino pelo,
un petizón de mi flor
-con recadito cantor
senciyito y sin alarde-,
que como diciendo “Es tarde”
tasca el freno, tranquiador.

Sobre’l zaino bien sentao
pa’ lucir mejor la facha,
se acomoda la bombacha
que usa de puño abrochao;
un pañuelito azulao
añudao, de punta corta,
en el cueyo se recorta
sobre la blanca camisa,
la que a las claras precisa
que a su madrecita importa.

Poniendo un toque de hombría
se descabeza en la faja,
un verijerito, “¡alhaja!”
que anda con él, todo el día;
y si su cara -diría-
se agranda en el serio gesto
queda’l pronto descompuesto
pues alegre balancea
la borla gris, que voltea
de la boina que se ha puesto.

Y ya’garra por la caye
que yaman de “La Cañada”
mientras que al recao colgada
la maleta, es un detaye
(de seguro adentro se haye
un presente pa’ ofrecer).
Si hasta me malicio creer
que al verlo yegar, de lejos
“-¡Hijo’e tigre -dice’l viejo-
overo tenía que ser!”
                               (13/05/1994)


Carlos Raúl Risso E.-

domingo, 28 de febrero de 2016

VELORIO

1
En dispués de un’agonía
por momentos, dolorosa,
se apagó Santos Barbosa
justo al dispertar de un día.
hombre crioyo, se diría
de aqueyos que dejan menta,
persona seria y atenta
capaz de cualquier servicio,
pa’l que la honradez es vicio
que nunca falta en la cuenta.
2
Y en aquel rancho alargao
con un martiyo al oeste
que dando el lomo al sudeste
hacía retranca confiao;
que’ra puesto destacao
en campos de “El Territorio”,
en el que anidó el jolgorio
de muchachas casaderas,
se hicieron en forma austera
los aprontes pa’l velorio.
3
Y recorrió boca a boca
la noticia, el vecindario,
siendo triste comentario
que solo dolor provoca.
¿A qué crestiano no choca
la muerte de hombre güeno?
y como naide es ajeno
ni a un amén ni un santiguao,
el despedir al finao
se hace compromiso pleno.
4
Y en la que juera su pieza
sobre de su mesma cama,
la pilcha gaucha es la trama
que amortaja su entereza,
más de una mujer le reza
a Dios, lo reciba en paz,
mientras la viuda -capaz
del lideo más trabajoso-
piensa, de que sin su esposo
ella… ya queda de más…
5
El día se sacrifica
enyegando la oración,
cuando han carniao un capón
que’s de la majada chica;
esto por si solo esplica
que de sitios alejao
hay gente que se ha’yegao
acongojada y con pena
…y a la hora de la cena
habrá que echar un bocao.
6
Todos no pueden partir
-hay mujeres y criaturas-
y en la otra pieza se apura
armar camas pa’ dormir.
Un murmuyo se hace oír
ande velan al finao,
y un tanto más apartao
-en la esquina del alero-
conviersan varios camperos
sobre cosas que han pasao.
7
Hacia un costao del galpón
entre sombras, se destaca
un carro de tres estacas,
un sulky, un charré, un vagón,
carruajes que’n la ucasión
pa’ poder cumplir, se ataron,
y como que se quedaron
los viajeros, por la noche,
cada cual desunió el coche
y los pingos se soltaron.
8
Anda un jarro con café,
hay anís pa’ las señoras
y en la “capiya” se implora
puesta en el rezo, la fe;
a luz de velas se ve
como brumoso el lugar,
se hace sentido el pesar
y se hace más serio el luto,
negro crespón, atributo
que por años se ha de usar.
9
Tras la noche viene el día
y con él, otros parientes,
mientras las horas, dolientes,
se van sin algarabía.
Tal como se preveía,
el “brec” que prestó el patrón
se alista pa’ la ucasión
que hay que hacer, y no es misterio,
rumbiando pa’l cementerio
tres legüitas de un tirón.
10
Se jué don Santos Barbosa.
Mientras su ricuerdo queda
flotando en la polvareda
que se hace una estela humosa.
No es la vida dolorosa
pero es dolido… el entierro,
y unque’l crioyo -como Fierro-
por no afluejar se hace astiya,
lo lamenta su tropiya
pues va yorando el cencerro.

                                        (5/12/1995)
Carlos Raúl Risso E.-

domingo, 21 de febrero de 2016

QUEDÓ ESPERANDO UN GATIAO...

                                                        Al cumplirse 21 años de la
                                                        desaparición física de mi padre


Bajo del tala un gatiao
quedó esperando lo ensiyen
pa’ que’n él las pilchas briyen
defilando en el poblao…
porque su patrón, cansao,
se durmió en un ridepente,
despejada, alta la frente,
tranquilo y también seguro
que pa’ un viaje sin apuro
arrancaba lentamente.

Acá quedaban sus cosas,
su pilchaje, sus enseres,
su decir, sus pareceres
…y sus curas milagrosas;
(gusaneras pegajosas
cáiban como por encanto
después de nombrar un santo
murmurando una oración;
creer o no creer es cuestión
pero lo vi, y no me’spanto).

Anda un verso que se cuela
por la tardecita quieta
junto a un tún-tún de mazeta
en soba de antigua escuela;
¡si un gruñido centinela
parece que da “El Pucheto”
que’n un potrero ‘secreto’
trota y relincha algún pingo
y se me hace lo distingo
al “Yamador”, muy inquieto!

Donde ha vivido el paisano
parece que persistiera
su presencia, y se sintiera
su tranco en el patio yano;
parece que anda su mano
con un puñao de carqueja,
que’ra su costumbre añeja
echarle al agua’e la pava
siempre, algún yuyo que hayaba
con virtú, su cencia vieja.

Muchos años han pasao
de lo que al principio dije
y hoy esa ausencia me’sije
la evocación de un versiao.
Si alguna deuda ha quedao
y es tarja en el cuerpo mío
por esta güeya, confío,
qu’he de saldarla algún día
mientras “esa” estreya es guía
y alumbra el rumbo que ansío.

“Quedó esperando un gatiao…”
Un 9 de Julio, jué,
lo dijo “Coco”, y bien sé
que se quedó ensemismao;
y anque los año’han pasao
uno a uno y sin alarde,
un ricuerdo sin emparde
éste, mi verso, desata:
aquel crioyo era mi tata
y en mi pecho es brasa que arde.
                              (La Plata, 16/09/2000)

sábado, 23 de enero de 2016

ENTRE DOS

¡Qué abalanzo… santo Dios!
¡Qué arquiada, qué sacudida!
¡De solo ver la tenida
que la palpito feroz!
Pero es la lucha, entre dos,
y el de arriba -a no dudarlo-
está dispuesto a buscarlo
con el rebenque y la espuela
que anque aura’l al chuzo le duela
mansito habrá de sacarlo.

Por eso el recao completo
le acomodó sobre’l lomo
pa’ dispués, con mucho aplomo,
sentárselé en crioyo reto.
El campo se queda quieto
carculando el entrevero;
de un lao, un mozo campero…,
del otro, la juerza bruta…
¡Y reventó la disputa
que ganará el más entero!

 Se siente latir la tierra
y hasta se borra el paisaje
ante’l choque de coraje
que a lo campero se aferra;
las pierna’el hombre le cierra
al animal ensiyao,
que al sentir en el bocao
las riendas que templa el brazo,
quiere hacerse mil pedazos
antes que ser dominao.

Y ese corcovo violento
que al pingo, adelante eshala,
le quiebra al sombrero el ala
despejando el ojo atento.
Beyaco el potro, ¡sin cuento!
Jinete el hombre, ¡sin duda!
Y en la lucha peliaguda
que’n duros trazos describo,
la punta ‘el pie, en el estribo,
como una garra se añuda.
  
El chúcaro agranda el ojo
como pa’ ispiar lo que viene,
y el brazo, en alto sostiene
el rebenque, en son de arrojo.
Naide es más ni naide es flojo,
que’s cada cual muy capaz…
el bagualón, un quizás
por áhi… en un bote gana…
Mas yo opino y sin macana
¡qué voy al hombre, nomás…!
                                                            (20/07/1990)


DENDE ACÁ

Me’nteré que a tu fogón
se le había mermao la yama
por eso qu’stás en cama
pa’ apurar la curación;
dicen que a una operación
el dotor te sometió,
y que’n eya te sacó
algo que a su ver sobraba
o que tal vez, molestaba,
por eso que lo cortó.
  
Es mi deseo más ferviente
que al golver pa’ Saladiyo
traigas filoso el cuchiyo
porque habrá pa’ darle al diente,
acá te’spera la gente
-que son como multitú-,
pues, por la gaucha virtú
de’sa, tu vida correta,
mucho el pueblo te rispeta
y hasta reza en tu salú.
  
Yo acá estoy, solo en el puesto,
mirando como la tarde
es brasa gigante que arde
mostrando le queda resto.
Por áhi… me siento molesto
de saber que’stoy tan lejos
y anque a mis dos azulejos
ni soñando los apampo,
solo, no lo quiere al campo
el patrón, ni por reflejos.

Por eso me decedí
a ensayar una cuartiya
y con letras en cuadriya
a escrebirte la empriendí;
me cuesta, claro que sí,
sacar la línia derecha,
por eso por áhi repecha
como subiendo una cuesta,
y algotras veces se acuesta
como el que a dormir se echa.
  
La letra? ¡Qué garabato!
Espero hermano, la entiendas
como pa’ que bien compriendas
que’straño tu gaucho trato,
no le acierto el rumbo esato
a lo que quiero decir
y anque yo siento buyir
pa’ hablarte de muchas cosas,
tuita idea se destroza
en cuanto quiero escrebir.
  
Los dedos como chorizo
tengo hermano, y vos lo has visto,
de áhi que n’invocando a Cristo
esto me sale preciso;
ya pues, te pido permiso
pa’ sujetar ande sea
y esperaré a que te vea
pa’ hablar, largo y entrañudo.
Recebí en tanto el saludo
de un cumpa, que te aprecea.
                                               (21/09/1990)

viernes, 22 de enero de 2016

ESQUILA

     A Nicolás Miglione,
     por su paisano trato

 Resuena el grito de ¡lata!,
sobre’l canto’e las tijera’
mientra’en lienzos de arpiyera
la esquila, prolija se ata;
el patrón cuida su plata
y la comparsa se’smera.

En la bombacha pobrona
y en la camisa surcida
la grasitú desprendida
hecha crosta, se amontona.
Más de un balido se’ntona
y es ¡lata!, voz repetida.

¡Oveja! es grito apurao
pues no hay tiempo que perder,
y el “médico”, suele ser
ridepente reclamao
cuando el cuero se ha tajiao
y la sangre se hace ver.

Unos anuncian ¡oveja!,
otros, su lata reclaman,
que los que esquilan, se afanan,
el lomo a lo comadreja
arquiao, y sin ni una queja!
su mucha cencia desgranan.

Al fin, dejando el playón
pa’ dir dentrando al potrero,
con balidos lastimeros
van las oveja’en montón,
algunas… con el manchón
que señala un tajo al cuero.

Mientras la tijera avanza
carcula el esquilador
por cada lata, el valor
y retempla la esperanza
que’n su rancho hay varias panza'
y si esquila más, mejor!

Y áhi mesmo, el patrón contento,
oserva, viendo el veyón
los lienzos que’n el galpón
se habrán de’stibar de intento
hasta que yegue’l momento
de negociar el montón.

Un ¡lata!, lo saca’l punto
de pensamiento tamaño
que no hay que yamarse a engaño
hasta concluir el asunto
cuando esquilao el conjunto
quede sin lana, el rebaño.


 En Gardey pudo haber sido;
pudo haber sido en Chiyar
o… en Madalena, el lugar
ande’l relato ha ocurrido.
¡Vieja esquila, no te has ido!
¡Mi verso te hace un lugar!
                                    (6/08/1997)
Carlos Raúl Risso

viernes, 1 de enero de 2016

BIENVENIDO 16!!

Como el 16 se viene
con ímpetus de año nuevo
las esperanzas renuevo
que así la fe se sostiene.
Que’l último cuete suene
y que’ntre’l año a tayar
que hay sueños por concretar
y otros nuevos por nacer…
¡16, hacete ver…
no nos vayas a fayar…!

                                             (31/12/2015)