domingo, 23 de noviembre de 2025

MEDIA JORNADA

 Aunque no tengo reló

-dijo el paisano Agapito-

veo que'l sol al trotecito

el mediodía marcó.

¡Lá pucha que lo tiró!

La mañana se me jué,

y anque temprano arranqué

no terminé la jornada.

Endispués de la sestiada

lo que faltó hacer haré.

 

Gatiao, peguemos la güelta

ansí te volteo el recao

y con el lomo bañao

bien te mereces la suelta.

Un cacho de carne’ngüelta

dejé’n la fiambrera a mano,

será mi almuerzo liviano

que con mate asentaré

porque al campo golveré

en el zaino rabicano.

 

Mientras 'la tonta' tiznada

calienta el agua pa'l mate

a las bota' un sosegate

doy, por mis pata' cansada’.

Las alpargatas gastada’

le dan desparramo al pie.

Ya de la carne corté

un cacho y con la gayeta

ese fiambre es la receta

que con gusto saborié.

 

A descabezar un sueño

me voy pa'l catre, piolón,

ya los días más largos son

y en mí güelta pondré'mpeño.

La primavera es un leño

que arde a menudo sin yama.

Pienso, ¿cómo no?, en la dama

que apalabré p'hacer yunta.

Si una vida a otra se junta,

¡mí Diosl, qué flor de proclama!

                                       (19/11/2025)

 

Versos de Carlos Raúl Risso E.-

sábado, 15 de noviembre de 2025

UN SEMBLANTEO

 Igual que Yamandú, de madrugada

ya andaba levantao, falto de sueño,

pispiando el dispertar de la mañana

y escuchando el cantar de dos horneros.

 

Un cloquiar de palomas en los talas

me hace pensar que habrá niditos nuevos,

y estendiendo la vista en lontananza

lejos, muy lejos,  al chajá contemplo.

 

Sacude'l campo su pereza en calma.

La vida, siempre igual, hace un renuevo.

Tengo al lao de montar esa cañada

que abunda en patos por demás matreros.

 

Mi perro "El Montaraz", regüelca su ansia

de salir ya, a recorrer potreros

pero, estoy remolón, transida el alma

y hasta mal descansao, por falta’e sueño.

 

La tropiya’e la zaina va por agua

por la güeya’e las vacas, un sendero

que siete entrepelao, recorren mansa,

ramoniando algún pasto largo y tierno.

 

Dispierta el día asoma el sol su estampa.

Su luz va coloriando lo que veo,

y a mí el fogón, me acerque, me reclama

que la pava chifló, y eso no es güeno.

 

Lo ensiyo al cimarrón, y mi mirada

se queda contemplando los reflejos,

silentes parpadeos de las brasas

que astiyas jueran de'se tala viejo.

 

Pispiando el dispertar de la mañana

es que ando levantao, falto de sueño.

La vida, continúa, que no es manca,

y yo sigo al tuntún... mí derrotero...

                                    La Plata, 06/10/2025

Versos de Carlos Raúl Risso E.-