lunes, 12 de octubre de 2026

INTUICIÓN

 Lo manosié al colorao

que me'mprestó Hernán Esquerro

y me malicié: “este's perro

quisquiyoso y mal yevao”;

muy cauteloso el recao

al lomo le acomodé,

adelante lo cinché

cómo cuidando mis priendas,

lo enfrené, y a las dos riendas

en el cinchón enganché.

 

Lo caminé del cabresto

viendo de hayarle la faya,

y estornudaba, ¡amalaya!,

no mostrando estar molesto.

Bien aviao pa’ echar el resto

pisé’l estribo y monté,

y áhi de verdá me’ncontré

con un pingo lomo frío

que’n abierto desafío

cuasi obligao, enfrenté.

 

Queriendo hacerse un oviyo

se volcó pa’l lao del lazo

y al cogote un talerazo

le acomodé por ser piyo,

un abalanzo sin briyo

lo enderezó pa’delante,

lo asujeté y al istante

ya sosegao, se entregó…

y a tranquiar largo dentró

muy liberal y arrogante.

 

Ya nos hicimos amigo’,

no era maula el colorao

y con el defeto hayao

podía evitarle'l castigo.

Cumplimos, y como digo

con holgura en el rodeo,

y aqueyo que intuí, yo creo

terminó siendo un halago

por eso un elogio le hago

al que me arrancó tan feo.

                              (6/10/2026)

 

Versos de Carlos Raúl Risso E.-