1
S’hizo nomás la carrera
y era la cancha un gentío,
que aplazao el desafío
el interés, grande era.
Andaba gente pueblera
de saco y de corbatón,
pero en tan linda riunión
briyaban los tiradores
y hermano, ¡cada alfajores
como pa’ entrarle a un malón!
2
Pasiaban los contrincantes
dspertando esclamaciones
y encontradas conclusiones
asigún el opinante:
de que’l “zaino” es elegante
y tiene las manos finas,
que’l loriar se le termina
cuando el corredor lo yama
en la suelta, y que no es drama
que ronque cuando camina.
3
Del “bayo” de La Ensenada
elogian su estampa crioya,
que’stá cuidao como joya
y es tranquilo en la largada,
que anda de orejas parada’
como pidiendo un barato,
de que gana sin maltrato
porque’s pingo superior,
que’s güeno el compositor
y al variar escuende’l dato.
4
El entrerriano Guayase
corre el “bayo” y es la menta
que apilada la osamenta
sobre’l lomo, ¡ni bulto hace!,
que por áhi, dice unos pase’
que aprendió de un brujo indiano
y en ejuerzo soberano
se’stira el pingo hecho luz,
mientras qu’echao en la cruz
le habla confiao el paisano.
5
El del pago, Salazar,
es un corredor de agaya
que a veces, a rigor taya
teniendo al otro a la par;
se lo ha visto castigar
enérgico y decedido,
pero también es sabido
que ha ganao en la largada,
que su astucia es comentada
y es pa’ la suelta un bandido.
6
Por el despacho’e bebida
hay grandes conviersaciones
y no faltan los mirones
por si es que alguno convida;
anda un cantor que’nseguida
a cualquier tema improvisa;
al pronto, una voz que avisa
corre’ntre los asistentes
y a la cancha va la gente
que la cuestión los hechiza.
7
Se alza juerte’l vocerío,
más de un cinto se da güelta
y de ande se hace la suelta
baja “¡el zaino!”, en desafío;
un crioyo’e rico atavío
que muenta un brioso “alazán”
“-¿Los
del ‘bayo’, po’ande están…?”
grita enarbolando plata,
y le copa la bravata
un viejo, en seco ademán.
8
Ya se juega con usura
de doble contra senciyo
y al local le aumenta el briyo
con tanta plata y postura;
los del “bayo”, con mesura,
saben que son forasteros,
y es que sin ser altaneros
conocen que puntos tráin,
¡qué los guapos nunca cáin
hasta el fin del entrevero!
9
A un ¡vamos! risponde un ¡vamos!
y es abalanzo la suelta
pero Salazar, sin güelta
hace punta y no hay reclamo,
se’stira el “zaino” a lo gamo
queriendo echar luz al “bayo”
pero éste’s de’sos cabayos
que tuito el trecho taladra,
y acá hay que hacer cuatro cuadras
con firmeza y sin desmayo.
10
Mirando pa’ la yegada
la cancha, se hace un embudo
que’s palo a pique y escudo
la gente, a su lao formada.
Y si es pa’tras la mirada,
se alzan finas polvadera’
denunciando la carrera
por dos güeyas separadas,
demientras que’ntusiasmada
grita la gente campera.
11
Hacia la mitá del tiro
el “bayo”, que venía al cuarto,
emparejando el reparto
buscó dirse en un suspiro;
Salazar, carculó el giro
y castigó con furor,
el “zaino” ante’se rigor
agatas sacó un hocico
y de nuevo el “bayo” -esplico-
lo empardó con gran valor.
12
En los últimos cincuenta
siempre cabeza a cabeza
muestran los dos entereza
al paisanaje que alienta.
se hace’l rebenque tormenta
en manos de Salazar,
y es Guayace un conviersar
contra el tuse de su “bayo”,
y sobre la raya, el fayo:
¡es
puesta, y no hay más que hablar!
13
¡Que carrera!, dice alguno,
otro: ¡no alcanzó el rigor!
y algotro: ¡qué’s superior
y como el “bayo”, ninguno!
Pero es güeno y oportuno
pa’ los dos, una elogiada
que de bandera a yegada
peliaron tuita la cancha,
y quién dice?, haya revancha
¡pa’ otra gran depositada!
(20/01/1996)