lunes, 21 de septiembre de 2026

DEPOSITADA

 1

S’hizo nomás la carrera

y era la cancha un gentío,

que aplazao el desafío

el interés, grande era.

Andaba gente pueblera

de saco y de corbatón,

pero en tan linda riunión

briyaban los tiradores

y hermano, ¡cada alfajores

como pa’ entrarle a un malón!

2

Pasiaban los contrincantes

dspertando esclamaciones

y encontradas conclusiones

asigún el opinante:

de que’l “zaino” es elegante

y tiene las manos finas,

que’l loriar se le termina

cuando el corredor lo yama

en la suelta, y que no es drama

que ronque cuando camina.

3

Del “bayo” de La Ensenada

elogian su estampa crioya,

que’stá cuidao como joya

y es tranquilo en la largada,

que anda de orejas parada’

como pidiendo un barato,

de que gana sin maltrato

porque’s pingo superior,

que’s güeno el compositor

y al variar escuende’l dato.

4

El entrerriano Guayase

corre el “bayo” y es la menta

que apilada la osamenta

sobre’l lomo, ¡ni bulto hace!,

que por áhi, dice unos pase’

que aprendió de un brujo indiano

y en ejuerzo soberano

se’stira el pingo hecho luz,

mientras qu’echao en la cruz

le habla confiao el paisano.

5

El del pago, Salazar,

es un corredor de agaya

que a veces, a rigor taya

teniendo al otro a la par;

se lo ha visto castigar

enérgico y decedido,

pero también es sabido

que ha ganao en la largada,

que su astucia es comentada

y es pa’ la suelta un bandido.

6

Por el despacho’e  bebida

hay grandes conviersaciones

y no faltan los mirones

por si es que alguno convida;

anda un cantor que’nseguida

a cualquier tema improvisa;

al pronto, una voz que avisa

corre’ntre los asistentes

y a la cancha va la gente

que la cuestión los hechiza.

7

Se alza juerte’l vocerío,

más de un cinto se da güelta

y de ande se hace la suelta

baja “¡el zaino!”, en desafío;

un crioyo’e rico atavío

que muenta un brioso “alazán”

“-¿Los del ‘bayo’, po’ande están…?”

grita enarbolando plata,

y le copa la bravata

un viejo, en seco ademán.

8

Ya se juega con usura

de doble contra senciyo

y al local le aumenta el briyo

con tanta plata y postura;

los del “bayo”, con mesura,

saben que son forasteros,

y es que sin ser altaneros

conocen que puntos tráin,

¡qué los guapos nunca cáin

hasta el fin del entrevero!

9

A un ¡vamos! risponde un ¡vamos!

y es abalanzo la suelta

pero Salazar, sin güelta

hace punta y no hay reclamo,

se’stira el “zaino” a lo gamo

queriendo echar luz al “bayo”

pero éste’s de’sos cabayos

que tuito el trecho taladra,

y acá hay que hacer cuatro cuadras

con firmeza y sin desmayo.

10

Mirando pa’ la yegada

la cancha, se hace un embudo

que’s palo a pique y escudo

la gente, a su lao formada.

Y si es pa’tras la mirada,

se alzan finas polvadera’

denunciando la carrera

por dos güeyas separadas,

demientras que’ntusiasmada

grita la gente campera.

11

Hacia la mitá del tiro

el “bayo”, que venía al cuarto,

emparejando el reparto

buscó dirse en un suspiro;

Salazar, carculó el giro

y castigó con furor,

el “zaino” ante’se rigor

agatas sacó un hocico

y de nuevo el “bayo” -esplico-

lo empardó con gran valor.

12

En los últimos cincuenta

siempre cabeza a cabeza

muestran los dos entereza

al paisanaje que alienta.

se hace’l rebenque tormenta

en manos de Salazar,

y es Guayace un conviersar

contra el tuse de su “bayo”,

y sobre la raya, el fayo:

¡es puesta, y no hay más que hablar!

 13

¡Que carrera!, dice alguno,

otro: ¡no alcanzó el rigor!

y algotro: ¡qué’s superior

y como el “bayo”, ninguno!

Pero es güeno y oportuno

pa’ los dos, una elogiada

que de bandera a yegada

peliaron tuita la cancha,

y quién dice?, haya revancha

¡pa’ otra gran depositada!

                                       (20/01/1996)

 Versos de  Carlos Raúl Risso E.-


A LA QUERENCIA

 -Siga mi “bayo” tranquiando güeya

andando el rumbo de la querencia…

La senda es larga, pero una “estreya”

me va’purando con su presencia.

 

-La noche es fresca. ¡Suerte mi “bayo”!

Por usté, digo… ya que soporta

mi apuro y peso, ¡mi güen cabayo!

¡Yo sé que’l pago también le importa!

 

-Más adelante enyegando al bajo

(ande’l arroyo se siente dueño

y entre los uncos parece un tajo),

habré de darle premio a su empeño.

 

-Por eso el “moro” -su compañero-

que aura trotea suelto, a su antojo,

¡qué se priepare!, que al rancho quiero

antes que aclare ponerle el ojo.

 

-Del bajo al rancho… más de tres leguas

de campo pobre, de güeyas fieras…

ande pa’l “moro” ya no habrá treguas

anque tampoco tendrá fluejeras.

 

-Yo sé mi “bayo” como usté sabe

que’l “moro” tiene de suebra agayas

pa’ esa patriada, ¡no es que lo alabe!

¡Si son parejos pa’ las batayas!

 

-De la mañana que por conchabo

juntos salimos ya va pa’l mes…

Andar de tropa suele ser bravo

Pero… cumplimos nosotros tres.

 

-Y aura que’l pago nos tira y mucho

pienso en mi prienda y en mis dos hijos.

(Si hasta se me hace que los escucho

y junto al pecho que los cobijo).

 

-Pobre mi moza, ¡qué vida esta!

Dejarla sola por tantos días,

y anque los chicos son pura fiesta

la espera es larga… Yo: lejanía.

 

-De usté mi “bayo” y el “moro” amigo

un potrerito espera retozos

y un monte ‘e talas convida abrigo.

¡Pa’ la querencia güelven ansiosos!

……………………………………..

Y al dir la noche como encerrando

las claridades de las estreyas:

-¿Siente mi “moro” perros toriando…?

¿Qué sí me dice cuando resueya?

 

-“El Capatucho” y “El Carboniya”

ya nos ventiaron anque están lejos.

Y si aura alertas, se hacen astiyas

al dir yegando, se harán festejos.

………………………………………

Ansina hablando siguió el paisano

golviendo al pago -su gaucho nido-,

a sus pichones y a’queya mano

que jue paloma cuando el despido.

                             La Plata, 10/12/1979

Versos de Carlos Raúl Risso E.-